Vicdalis Añazco desarrolla frontend para Angecom desde Venezuela. Trabaja con TypeScript, revisa datos en MongoDB y, cuando el flujo se complica, se pasa al papel. Nos contó cómo es su día.
Café, gimnasio y después la daily
Antes de abrir el editor, Vicdalis se prepara un café, desayuna, va al gimnasio y se ducha al volver. Ya en la computadora, revisa lo que quedó del día anterior y habla con sus compañeros para destrabar lo que esté frenado o pedirle cambios al equipo de backend. En la daily de la mañana el equipo define las prioridades, y el resto del día lo dedica a ir cerrando sus tareas.
TypeScript, MongoDB y un cuaderno para los flujos difíciles
Sus imprescindibles son la laptop y un cuaderno de notas, que saca cuando le toca un flujo complejo y necesita ordenarlo fuera de la pantalla. En lo digital, trabaja con su editor de código y con Microsoft Teams para hablar con el equipo. El día a día es TypeScript y JavaScript, con consultas a la base de datos en MongoDB y, cada tanto, algo en Android Studio.
Su consejo: que la casa no sea toda oficina
A quien recién empieza le recomienda separar físicamente el área de trabajo del espacio de descanso. Su razonamiento tiene dos partes: hace falta un lugar que permita concentrarse sin distracciones, y hace falta otro distinto donde se pueda desconectar del trabajo por completo.
Lo más retador: comunicar claro y trazar la línea
Los dos desafíos que menciona van juntos: mantener una comunicación clara con el equipo y lograr que las actividades personales y las laborales no se mezclen en el mismo espacio.
Ejercicio, pintura y series en familia
Desde que trabaja en remoto, sus hobbies son entrenar, pintar en los ratos libres y cerrar el día viendo películas o series con su familia.
Más tiempo para lo suyo y para la salud
El balance de Vicdalis es concreto: el remoto le devolvió tiempo para sus hobbies y le permitió ocuparse en serio de su salud física.
Si quieres una historia con horario fijo y otro rubro, Martín López la cuenta desde Argentina.

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