Magali Dos Santos es QA Engineer en Namutek y trabaja desde Argentina. Su jornada empieza antes que la del resto del equipo, y esa hora de ventaja es deliberada. Nos contó cómo la aprovecha.
Entre 7:00 y 7:30, cuando la casa está en calma
Magali se levanta temprano porque la mañana es su franja más tranquila. Empieza a avanzar con sus tareas, se conecta al mensajero y sigue trabajando mientras sus compañeros van entrando. En esos huecos aprovecha para ordenar la casa o sacar a caminar al perro. El mate la acompaña todo el día.
Jira, VS Code, Xcode y AWS
Su caja de herramientas incluye Jira, Visual Studio Code, Xcode, AWS y Good Access, además de la computadora y los teléfonos con los que prueba. Pero cuando habla de lo que hace bien a un QA, la lista es otra: atención fina al detalle, pensamiento crítico, capacidad de análisis y comunicación clara para trabajar en equipo. A eso suma entender los flujos del negocio, saber interpretar criterios de aceptación y diseñar casos de prueba que de verdad protejan la experiencia del usuario.
Su consejo: encontrar la rutina propia
Recomienda buscar la rutina que a cada quien le funcione para ordenar el día: fijar horarios, tener un espacio de trabajo cómodo y hacer pausas activas. También mantener buena comunicación con el equipo y no dudar en pedir ayuda o aclarar dudas. Para ella el remoto rinde cuando se sostienen tres cosas a la vez: foco, flexibilidad y bienestar.
Lo más retador: poner límites
El desafío más grande fue trazar la línea entre lo personal y lo laboral. Al principio le costaba desconectarse y la jornada se le estiraba sin que se diera cuenta. Con el tiempo entendió que organizarse y respetar sus propios horarios era lo que le permitía rendir sin desgastarse.
Velas de cera de soja y caminatas
Gracias al remoto retomó actividades que le hacen bien. Una es hacer velas aromáticas de cera de soja, un hobby que mezcla lo creativo con lo tranquilo. La otra es salir a caminar y despegarse un rato de la pantalla. Y suma el tiempo con la gente que quiere.
Hábitos que antes no lograba sostener
El balance de Magali es que el remoto le cambió la calidad de vida: organiza mejor sus tiempos, se sacó de encima los traslados largos y está más presente en su día a día. Pudo incorporar hábitos que antes no aguantaban su agenda, como caminar o dedicarse a sus proyectos creativos. Del equipo destaca la confianza y el acompañamiento, y sentirse escuchada.
Si quieres ver otro perfil de liderazgo técnico, Paulimar Angulo cuenta el suyo desde Venezuela.

