Pruebas técnicas y take-homes
No es un examen que se aprueba: es una muestra de cómo trabajas
Al terminar vas a saber cuánto tiempo merece cada prueba, cuándo decir que no sin salir del proceso, y qué hace que una entrega destaque.
No es un examen que se aprueba: es una muestra de cómo trabajas.
Antes de empezar
La prueba dejó de ser cosa de programadores. Una empresa que contrata remoto hoy pide una muestra de trabajo para casi cualquier rol: un role-play para ventas, tres tickets de ejemplo para soporte, un plan de contenido para marketing, una conciliación con errores sembrados para contabilidad, el rediseño de una pantalla para diseño.
La razón es estructural y conviene entenderla antes de tomarla personal. Cuando una empresa contrata a alguien que está en otro país y tiene referencias que nadie de su red puede verificar, la muestra de trabajo se vuelve la evidencia más barata que consigue. No desconfía de ti: desconfía de todos los CV a la vez.
Eso explica por qué la prueba existe. No explica por qué a veces dura doce horas. Ahí aparece la asimetría de esta etapa: mandar el mismo enunciado a cuarenta personas le cuesta a la empresa un correo, y a ti resolverlo te cuesta un fin de semana. Ese desequilibrio no se arregla negándote a hacer pruebas, sino teniendo un criterio de cuánto vale cada una.
Lo que vas a poder hacer al terminar
- Identificar qué tipo de prueba te piden y qué mide de verdad
- Decidir cuánto tiempo merece antes de abrir el enunciado
- Reconocer cuándo una "prueba" es trabajo real que la empresa va a usar
- Estimar cuánto trabajo es de verdad y negociar el alcance sin salir del proceso
- Entregar una nota que explique tus decisiones, que es lo que casi nadie hace
Lo que se trabaja, lección por lección
- 01Tipos de prueba y cuánto tiempo merece cada una
- 02Cuándo decir que no (y cómo decirlo bien)
- 03El 20% que nadie hace y te destaca
Con qué sales de este módulo
Cada módulo termina en algo que queda hecho, no en apuntes:
- Tabla de decisión: qué pruebas técnicas aceptas y con cuánto tiempo · documento
- Guion para negociar el alcance de una prueba · documento
- Plantilla de nota de entrega para acompañar tu prueba · documento
Lo que no te garantiza esto
Hay procesos donde la prueba es un trámite y la decisión ya estaba tomada: un candidato interno, un referido, una vacante que se congeló mientras tú resolvías el caso. Ocurre, y no siempre por mala fe.
No lo puedes saber de antemano, y por eso importa el criterio de tiempo. Cuatro horas invertidas en un proceso que era un trámite duelen; catorce te sacan de la búsqueda una semana entera.
Tampoco existe una entrega que apruebe todas las evaluaciones. Cada empresa pesa distinto la velocidad, el detalle y la creatividad. Lo que sí controlas es no perder por razones evitables: un archivo que no abre, un plazo incumplido sin avisar, o un trabajo excelente que nadie entendió porque no lo explicaste.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar IA para resolver una prueba? Depende del enunciado, y muchos ya lo dicen. Si no lo prohíbe, úsala y decláralo en la nota, explicando qué generaste y qué verificaste tú. Lo que se evalúa es tu criterio, y ese sigue siendo tuyo. Ocultarlo es lo único que sí cuesta el proceso: en la conversación de seguimiento te van a pedir que defiendas cada decisión.
2. ¿Puedo pedir más días? Sí, y se concede más seguido de lo que la gente cree. Pídelo apenas recibes el enunciado, nunca el día del plazo, y con una fecha concreta en vez de un "cuando pueda". Pedir tres días antes es organización; avisar el mismo día es un problema de gestión.
3. Me fue mal en la prueba. ¿Pido feedback? Sí, una vez, breve y sin discutir el resultado. Muchas empresas no pueden darlo por política y otras responden con dos líneas útiles. Esas dos líneas valen más que repetir el mismo error en los siguientes cuatro procesos.
4. ¿Y si es en vivo y me bloqueo? Di en voz alta lo que estás pensando y qué buscarías para destrabarte. En una prueba en vivo se evalúa el proceso: quedarte callado tres minutos comunica menos que decir "dudo entre estas dos opciones y me inclino por esta, por esto".
5. ¿Puedo pedir que me paguen la prueba? No es el camino que enseñamos acá. En un proceso de selección casi nunca hay presupuesto ni figura contractual para pagar un ejercicio, así que poner una tarifa suele terminar la conversación en vez de acomodarla. Lo que sí funciona es medir el ejercicio antes de aceptarlo y actuar con ese número: si es demasiado largo, propones una versión más corta; si pide material real de la empresa, propones el mismo alcance con datos de ejemplo. Si no aceptan ninguna de las dos, la respuesta es retirarte bien escrito, no facturar.
El vocabulario de este módulo
Take-home — Prueba que resuelves por tu cuenta, con plazo de días y esfuerzo de horas. También asignación o ejercicio práctico.
Prueba en vivo — Ejercicio resuelto durante una sesión con alguien observando: live coding, role-play, caso de soporte en pantalla compartida.
Caso de negocio — Situación con datos que analizas y presentas con una recomendación. Frecuente en marketing, ventas, operaciones y product.
Prueba psicométrica — Cuestionario estandarizado de rasgos o aptitudes. Mide ajuste con un perfil definido antes, no capacidad técnica.
Alcance — Todo lo que entra en el ejercicio. Es lo que se negocia. En inglés, scope.
Nota de entrega — Documento breve que acompaña tu trabajo y explica supuestos, decisiones, límites y pruebas. En software vive en el README.
¿Es este tu punto débil?
El test de empleabilidad te dice gratis qué te falta y en qué orden resolverlo. Y si ya lo sabes, el programa completo se abre entero el primer día.
