Anyi Marín escribe código backend para 3MIT desde Venezuela. Es informática, pero la herramienta que no suelta es de papel. Nos contó cómo organiza su día.
Un día que pasa rápido, con su hija en el centro
Anyi dice que los días se le van volando, y no por desorden: tiene el tiempo repartido entre el trabajo, el cuidado de su hija y las tareas de la casa. Se pone metas diarias y, según ella misma, casi siempre las cumple.
La herramienta indispensable no se instala
Aquí viene lo inesperado. Le preguntamos por su stack y respondió que, aunque trabaja en informática, lo que no puede faltarle es su agenda de papel, la que carga a todos lados.
Su consejo: practicar y preguntar sin pena
Para quien recién empieza en remoto, Anyi resume el consejo en dos cosas: dedicación y práctica. Y agrega una tercera que cuesta más de lo que parece: no darle vergüenza preguntar cuando no se sabe algo.
Lo más retador: hacer lo que no creía poder hacer
Cuando le preguntamos por el mayor reto no habló de la conexión ni de los horarios. Habló de asumir tareas que nunca se imaginó que iba a poder sacar adelante.
Trotar sigue en la agenda
Entre sus hobbies está salir a trotar, algo que pudo sostener justamente por la flexibilidad que le da trabajar desde casa.
Crecimiento profesional y una mejor vida fuera del trabajo
Anyi resume el balance sin rodeos: en lo profesional siente que creció bastante, y en lo personal vive mejor. Hacia adelante, su meta es seguir sumando conocimiento para pararse más firme en cualquier tarea que le toque.
Otra historia en la misma línea es la de Simón Godoy, también desarrollador backend.

